No vengas a salvarme.
Déjame quedarme aquí, sin ti.
No me hagas caso, siéntate.
Vuelve, a mi lado. Y vete.
Que no quiero besarte,
esta vez cerraré los ojos
y dejaré que seas tú
quien venga a por mí.
Aléjate y no te separes nunca.
Abrázame y no me sueltes.
Libérate de mí, huye.
Sigue volando pero cae a mi vera.
¿Te ha quedado claro?
A mí NO.
Aléjate y no te separes nunca...wow...quizá sea el estado ideal. Ser capaz de entender cuando se puede estar y cuando es mejor dejar de estar.
ResponderEliminarMe ha encantado
Gracias :) Un beso!
ResponderEliminarGracias, es el principio de una película de Isabel Coixet, de esas con las que se llora... preciosa :)
ResponderEliminarVeo que sigues un poquito dividida... espero que mejores pronto. Me ha gustado el texto ^^
Un besín!
Creo que no podré de estar dividida... pero lo intentaré. Gracias, la veré. Seguro :)
ResponderEliminarTengo demasiadas perdiciones y creo que ninguna se pasaría por aquí. Son demasiado contrarias a las palabras.
ResponderEliminarLo sé, pero quizás las tentaciones no sean buenas y haya que sufrir para evitarlas.
Otro beso.
Pero, ¿y si lo has intentado y el no es la respuesta que más escuchas? Hay veces que es mejor pasar página y seguir viviendo.
ResponderEliminarPor cierto, que antes no te he dicho nada, me encanta tu texto. Representa cómo soy yo: extremista y cambiante, sin saber demasiado nada.
uuuuuuuuuuy, algo así me pasa. Y el otro lo entendrá?
ResponderEliminardigo, el destinatario, el tercero, el que lee o escucha nuestras indecisiones...
ResponderEliminarPues no lo sé si lo entenderá o no, pero cuidado que muchas veces se hacen los tontos para que vuelvas a repetirlo, y vuelvas a caer. Pero hay gente que sí entiende y seguro que se queda con la parte que le gusta. Como todo :) Un beso y gracias por pasarte por aquí.
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