1.8.10

A 90 km de mi casa. A escasos metros de la superficie.


¿Sabéis por qué en un patio mudéjar de un gran tipo hay una fuente en medio? ¿Nunca os han explicado su simbología dos personas increíbles en una callejuela de tu ciudad a 45º? A mí sí, tuve ese gran placer ayer.
Significa algo así como: Miren, estoy perdido en el quito carajo y aún así demuestro al que me observa que soy tan poderoso como para tener agua saliendo de la nada en mis propiedades.
Me encantan los manantiales, las cascadas, el agua en general me enloquece, pero mas cuando sale de forma natural, por eso mi campo es un refugio para mí pero a la vez me hace libre.
“La fuente del camino”, ¡qué gran nombre! Aquellas aguas que han ayudado a saciar la sed de aquel que estaba cansado, que han ayudado a seguir el camino al que se encontraba sediento, que refresca al que unas cuantas gotas recorren su cuerpo, aquellas que hacen pensar a quien se sienta a su lado y las escucha caer, aquellas que hacen de vivienda a miles de renacuajos, en resumen, unas aguas tan ligadas a la vida como mi vida misma.
Desde que tenemos la piscina el campo me gusta aun mas, cada vez que me meto en ella y sobre todo cuando empiezo a nadar es cuando soy yo realmente, ahí es donde me libero, donde mi mente me deja respirar, buceando a 2 metros debajo del nivel donde hay hojas caídas.
Yo soy libre a 2 metros debajo del agua no a 3 sobre el cielo, siempre que tengo dudas o liada mental gorda me escapo a nadar, siempre volvía de natación con algo solucionado en mi interior, algo más de equilibrio emocional y/o psicológico. Y ahora puedo hacerlo gratis en mi campo, en unas aguas que son mías, sí, literalmente, me pertenecen.

Me escondo tras la sombra de un gran sauce llorón para bañarme libre en aguas de la familia Lineros.


2 comentarios:

  1. A 2 metros por debajo del agua no se escucha lo que pasa en la superficie. Ahí es donde me gustaría quedarme más tiempo del que mi cuerpo me deja.

    Volveremos a recorrer la calle verde... Un beso

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