18.2.14

Calendarios.

Calendarios que hace ya un rato que dejaron de tener un sentido si no es el de ponerte.

Días que no lo son, que se rigen por la risa y la sonrisa o por la frecuencia cardíaca con la que me acuesto.

Fechas que de nada sirven si no es para compartir. O para encontrarte.

Y horas...siempre las horas. Las que quedan. Las que me sobran. Las que (te) faltan para poder besarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario