7.7.11

Olvidé sonreír.

El rostro mostraba su tristeza escondida, su llamativo vestido de flores y alegres colores solo eran la tapadera perfecta de su descuadrada alma. Ya no entendía nada.

Pensaba que era el karma, ahora vendría a por ella por haber sido cruel, ahora sostenía el peso de las últimas lágrimas. De él.

Da lo mismo que me sigas o que no. Probablemente cuando leas esto estaré muerta. Por dentro, por fuera. Qué más da.

Y mañana... mañana acabará seguramente humillándose en público para intentar evitar esa repulsión, ese odio. Que sabemos que no es más que envidia. Que demostrará en la madrugada que son celos sin fundamento, que se basan en el pasado, sólo en ellos, sin miramientos. Intenta no llorar ante tales esferas.

Ser o no ser, querer y no poder, poder y no hacerlo. ¿Qué te pasa? Pero calla, no digas nada, no estropees esto ahora que has conseguido llenarte de felicidad. A veces agria. A veces amarga. Aunque dulce en la distancia.

Me despido de ti, sin ti. Sin tenerte, sin más que las ganas que tiene aquella del principio en no acabar como este yo. Una falsa sonrisa y brillo en los ojos.

Lágrimas blancas.

1 comentario:

  1. ¿Olvidaste sonreir? Pues siento decirte que siempre vengo buscando sonrisas y aquí las encuentro. Visítate y encuéntrate. :)

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