24.9.12

Trizas. Par(L)ma.

Te lo prometí. No quiero acabar esto inundada pero sé que no habrá marcha atrás. Sólo quería dejarlo todo atrás. Pensaba redescrubrirme, reencontrarme, establecer mi papel. Saber quién soy. Coger un avión sin familia, sin amigos y empezar a hacerlos en el mismo aeropuerto. No dar tregua al tiempo, beberme la vida, saborear sin precedentes. Experimentar lo nunca escrito. He soñado durante meses con la despedida, con las maletas, con los billetes, con ir a la aventura a por un piso y a por un idioma. Que me encanta. He soñado demasiado y me tocó despertar. No sé describir en cuantos pedacitos se me quedaron las ilusiones. No puedo explicar la fragilidad de mi llanto. Me crujió el habla. Siempre hay miedos tras ilusiones y nuevas expectativas.. pero yo no tenía ninguno. Estaba decidida a tatuarme, a cortarme el pelo, teñirme, a disparar sonrisas a desconocidos, a sentir la ciudad a la que iba, a enamorarme de su gente, a coger un trozo que me falta y que nunca tendré de allí. Y a dejar huella en un sitio donde soy anónima. A dejar mi olor y dolor impregnados en unas paredes distintas. Nada de esto va a ocurrir. Y tengo que asimilarlo aunque lo vea difícil y cuesta arriba tengo que saber valorar lo que sí tengo. Soy asquerosamente egoísta al llorar con las fotos de mis amigos que sí se han ido. Con mis dos brújulas fuera de mi alcance. La realidad es esta... y sólo me queda mandar la energía a ellos. A todos los que sí habéis cogido un avión este mes y deciros: VOLAD. No pongas los pies en el suelo ni un segundo. Vive un año fuera de esto.

2 comentarios:

  1. Y encima de lo preciosa que eres escribes bien! Pa comerte chiquilla!! Poquito a poco de todo se sale, no hay mal que por bien no venga, seguro que te esperan muchas cosas buenas otro año en Cádiz! que aquí se te quiere muuuuucho!! Bonita!!!

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  2. Algunos daríamos el alma porque pudieras haberlo hecho, de verdad. Te lo merecías y era tuyo. Sé que aquí no tienes eso que buscabas y ninguno de nosotros podrá hacerte sentir como allí, y ni siquiera consolarte porque a mí tampoco me servirían las palabras de nadie. Pero no te olvides que tienes 21 años, y que todavía tienes muy largas las alas. A eso es a lo que te puedes aferrar, no a lo que tienes sino a lo que te queda por tener, por conocer.
    La vida es una puta mierda, pero tú eres demasiado especial para no ver lo bonito de ella, y lo sabes. Ahora andas despacito, pero podrás volar... te lo aseguro, te lo prometo.

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