Quiero que me cuenten los cuentos a mí. Aquí, a mi lado.
Que me susurren lo que a ti nunca te han podido dar, mientras que yo acaricie su pelo con mis labios.
Dale el efecto placebo a mi cerebro y el real a mi alma, déjame sin aire con cada sonrisa.
Hazme tuya, para nunca. Porque para siempre ya lo fui.
De esas que te cortan la respiración instantáneamente. Un auténtico placer (L)
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