Éstas no son más que palabras sin verdad, letras unidas por el simple mono y sed de leer. No intentes sentirte dentro de ellas porque ni ellas me pertenecen a mí, no pretendas seguirlas porque ellas se adueñarán de tu ser.
No sé que pensar, de nada, de todo en general, lo que algunos se empeñan en llamar vida a mi hoy solo me parece tiempo que se va, tiempo que echaremos de menos cuando haya pasado.
Me da coraje perder horas pensando en una misma cosa, valorar tanto el calor de una persona, luchar por conseguir un beso, negarme a creerme, evadir lo que sé que siento pero que no lo pienso, lo que pienso que tú sientes pero no lo parece, lo que sé que sabes y haces no saber…
Cada noche me adentro en la oscuridad de tus pasos, en el silencio de tu calma, en la tormenta de tus pensamientos… tienes que ver la luz en algún momento, tienes que coger ese reflejo dorado y convertirlo en una sonrisa y transformarte en un breve suspiro, ese que se da después de un beso, ese que te deja un buen sabor de boca y te acompaña hasta que te envuelves en un agotador sueño.
Te dedicas a observar la vida como lo hace un niño, ese que siempre tiene miedo a ver más allá de lo que le tienen acostumbrado, porque una vez, o más, lo probó y fue castigado por ello. Pero debes saber que el cemento que construyes a tu alrededor se deshace con la lluvia, con lágrimas que vendrán de los ojos que te incitan a acercarte. Y cuando no los veas los querrás, y cuando no los sientas cerca desearías haber construido ese muro con ellos dentro, para los 4. Miradas que se alimenten del silencio. O quizás intentes buscar lo que ellos te daban en otros, pero ojalá comprendas (sin límites) que no es posible.
Que el tacto de tus dedos en mi vientre me hacen viajar al sitio más remoto, a un lugar inesperado donde cada contracción se convierte en el placer más absoluto. Y tú no lo sabías, y tú sigues sin saber muchos muebles que guardo en mi ático, ese a punto de rebosar. Ése que tú has hecho llenar aún más.
No, no me merezco esa forma ni tú mi silueta. Amor de maniquí, cerebro de humano, alma de juguete.
Tan puro..
ResponderEliminarIncreíble (L)
Como tú.
Tú sí que eres INCREÍBLE, gracias por ser la 1ª, siempre (L)
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