
He vuelto al buzz,voy a rescatar momentos como este, esos que hacen que cambies de parecer, de forma de pensar.. que te ayudan a replantearte la vida. GRACIAS, ahora vuelvo a leerlo, ahora vuelvo a sentirlo.
- Sabes q qiempre te estoy esperando
Sabes q siempre quiero estar contigo
Lo sabes verdad?
-Lo sé. Por eso vuelvo.
- Pero vuelves por mí y no por tí. eso no me gusta
-Pero siempre hablo yo... me gustaría que no fueses una estatua.
- no me sentía estatua. Aunque ahora q lo dices tal vez me estoy petrifcando en estas orillas...
(...)
-Para qué quieres q se enteren? No importa..
-No importa qué. Si que importa. Importa todo
- Depende para quién. Hay gente q siente q lo tiene todo y le sobra lo demás
-¿Quién?
- gente
-¿Con nombre?
- A ratos
-Pero a ratos, no puede ser nadie. Porque desaparecen los sentimientos, las lágrimas, las sonrisas... Pero no las personas.
-Es que desapracen. A ratos me río, a ratos lloro, a ratos (menos mal q solo a ratos) creo ver sentimientos... Y las personas siguen estando, todas.
-Por eso, tienes que dejar de ser una estatua
(...)
-Pero te cuesta tomar las pequeñas decisiones que hacen que cambie todo. Y que pueden hacerte llorar.
Y muchas más cosas.Muchas más.La mayoría más buenas que malas.
Pues eso. Las cartas que tu eliges te pueden dar mucho más que disgustos.
- Pero no tengo la baraja
-Y también te pueden dar disgustos. Pero sino las destapas, no te dan nada. Como tu dices.
- Sólo aparecen comodines que me quieren engañar. No hansalido msi cartas.
-Si tienes. No han salido porque no existen. Las cartas no las hacen para nosotros. Sólamente las cojemos e intentamos ganar la partida, esa es la realidad. Sólamente si conseguimos ganar, podremos decir que la carta significa algo, y podemos hacerla nuestro amuleto y parte de nosotros mismos. Pero hasta ese momento, una carta es una carta.
- Pues me rindo, no sé jugar.
-A todo se aprende.
- Y quién me enseña?
-Tú sola. Aquí no hay ninguna escuela ni ningún maestro y quién te diga lo contrarío te engaña, y ese sí es un comodín. Da igual perder mil partidas, si al final ganas alguna.
Y si no ganas, te jodes. Vuelves a tirar.
Vuelves a barajar otra vez. Siempre.
- A veces pienso que en la última partida me arriesgué demasiado, perdí mucho.
-¿Vas a llorar toda la vida? Llora por cosas que merezcan la pena. Por todos los que te rodean. Pero no por los amores de la infancia. Porque, acéptalo. Fue sólo eso, un amor de infancia, de cría. Y ya no lo eres, por mucho que te empeñes.
(...)
-Aspecto humano. Sin alma, con la mente de una máquina... contando penas en páginas.
Habrán transcurrido un montón de años.
ResponderEliminarMientras transcurrían, lentamente me había parecido multifacético, variado, complicado y terrible, pero ahora comprendo que han pasado como un huracán. Me miro en el espejo y veo las huellas que han dejado en mi rostro. Los años, y el viento huracanado que arrastraron consigo. Cuanto más cambian las cosas, más idénticas permanecen. Los ojos se han vuelto más severos e intranquilos, la boca más firme, la arruga del entrecejo me quedará para toda la vida, como me quedan los recuerdos. Los que, a veces, veo en el espejo correr en un impetuoso torrente...